Un concurso para seguir mejorando el proyecto: así elegiremos los nuevos institutos de Senegal
- logarcia9
- hace 6 días
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Cada vez que el proyecto Bicicletas para la Educación llega a un nuevo instituto, no solo llegan bicicletas. También empieza una nueva forma de organizar los caminos a la escuela, de cuidar las bicis y de implicar a alumnos, profesores, familias, mecánicos y equipos directivos.
Durante mucho tiempo, desde Bicicletas sin Fronteras decidíamos en qué institutos implementar el proyecto. Visitábamos centros, escuchábamos necesidades, valorábamos distancias, número de alumnos, situación del entorno y posibilidades reales de poner en marcha el programa. Lo hacíamos con ilusión y con la mejor intención. Pero con los años también hemos aprendido que, para que el proyecto funcione bien, no basta con entregar bicicletas.
Hace falta un centro implicado, un equipo directivo comprometido, un espacio adecuado para el parking y el taller, una buena gestión de las solicitudes, un mecánico responsable y una comunidad educativa que entienda que cada bicicleta es una oportunidad, pero también una responsabilidad compartida.
En algunos institutos nos hemos encontrado con dificultades que nos han ayudado a aprender. A veces no conseguíamos el compromiso necesario por parte del centro. Otras veces el terreno o el recorrido previsto no eran los más adecuados. Y, en algunos casos, la gestión diaria del proyecto no terminaba de encajar con lo que necesitaban las bicicletas y los alumnos para que todo funcionara bien.
Así que hemos decidido cambiar la manera de elegir los nuevos centros.
A partir de ahora, los institutos que quieran formar parte de Bicicletas para la Educación podrán presentarse a un proceso de selección. Primero haremos un filtrado inicial para comprobar que cumplen las condiciones básicas para implementar el programa. Después, los centros seleccionados participarán en un concurso en el que deberán explicar cómo afrontarían algunas situaciones reales que ya hemos vivido en otros institutos.
Les plantearemos preguntas concretas sobre la gestión del proyecto, el cuidado de las bicicletas, la implicación del equipo educativo, la organización del parking y el taller, la selección de alumnos o el seguimiento de las reparaciones. Cada respuesta recibirá una puntuación. Y los institutos que obtengan mejor resultado serán los seleccionados para incorporarse al proyecto el curso siguiente.
Puede parecer un cambio pequeño, pero para nosotros es un paso importante.
Queremos que los nuevos institutos no solo reciban el proyecto, sino que lo deseen, lo entiendan y se preparen para hacerlo suyo. Porque cuando un centro se implica de verdad, todo funciona mejor: las bicicletas están mejor cuidadas, los alumnos entienden mejor su valor, los mecánicos pueden trabajar con más orden y el proyecto tiene más posibilidades de mantenerse fuerte durante años.
No se trata solo de decidir dónde entregamos las próximas bicicletas, se trata de seguir aprendiendo, de corregir lo que no ha funcionado del todo bien y de hacer que cada nuevo instituto que se sume al proyecto lo haga con la energía necesaria para que las bicicletas puedan cumplir su misión: ayudar a los alumnos y alumnas de las zonas rurales de Senegal para llegar a clase con menos cansancio, con más tiempo y con más oportunidades.
Este año los lycees que han pasado a la final han sido: CEM Faoye, CEM Mboro, CEM Ndianda, Lycée Brave Hippolyte y Lycée Fadial, ¿cuáles de ellos habrán ganado? Dentro de muy poco lo sabréis.
Seguimos creciendo. Pero, sobre todo, seguimos aprendiendo y cada aprendizaje nos ayuda a pedalear un poco mejor.





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