Se acerca el fin del curso escolar
- logarcia9
- hace 1 día
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En Senegal, el curso escolar avanza ya hacia sus últimas semanas. Mientras aquí empezamos a pensar en el verano, en los institutos y escuelas rurales donde trabajamos, los alumnos y las alumnas siguen recorriendo cada día los caminos que los llevan a clase.
Algunos lo hacen todavía caminando. Otros, gracias al proyecto Bicicletas para la Educación, llegan en bicicleta. Y eso, aunque pueda parecer sencillo, cambia muchas cosas: permite salir un poco más tarde de casa, llegar con menos cansancio y rendir más en clase, volver antes, ganar tiempo para estudiar, ayudar en casa o simplemente descansar y disfrutar de su tiempo libre.
A finales de junio, cuando terminen las clases, también terminará el viaje diario de muchas de nuestras bicicletas por este curso. Los alumnos las dejarán en los parkings y talleres de los centros escolares, donde nuestro equipo local y los mecánicos de cada Lycée del proyecto empezarán una tarea menos visible, pero imprescindible: revisar, ajustar y poner a punto cada bici, para que cuando comience el próximo año escolar estén a punto de nuevo.
Habrá que comprobar frenos, ruedas, sillines, cadenas, pedales y todos esos pequeños detalles que hacen que una bicicleta esté preparada para seguir cumpliendo su función. Algunas necesitarán una reparación sencilla. Otras, alguna pieza nueva. Y muchas solo necesitarán limpieza, cuidado y descanso antes de volver a salir a los caminos.
Porque en Bicicletas sin Fronteras sabemos que el proyecto no termina el día que se entrega una bicicleta, al contrario, ahí empieza todo.
Durante el curso, cada bicicleta acompaña a un alumno o alumna en su camino hacia la escuela. Durante las vacaciones, toca cuidarlas, ordenarlas y almacenarlas bien para que estén listas cuando llegue el nuevo año escolar. Es una parte fundamental del proyecto: mantener las bicicletas en buen estado para que sigan siendo una herramienta útil, resistente y duradera.
Ahora llega el momento de cerrar el curso, hacer balance y preparar lo que viene. También para los chicos y chicas será tiempo de descansar, jugar, ayudar en casa, compartir más horas con sus familias y recargar fuerzas para volver en unos meses con la misma ilusión.
Y cuando llegue el próximo curso, queremos que sus bicicletas estén allí esperándoles, preparadas, revisadas y listas para volver a rodar. Porque una bicicleta puede mejorar una vida. Y curso tras curso, camino tras camino, seguimos trabajando para que muchas más puedan hacerlo.
Seguimos pedaleando.















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